miércoles 12 de agosto de 2009

Probando el Chaufa del "Maná"

La última vez que estuvimos fué en el 2007, las impresiones las relaté en una de las primeras entradas y la verdad tenía ganas de volver para probar el "Arroz Chaufa" que recuerdo tenía buena pinta.
Esta vez llegamos por descarte, sin planificarlo ya que primero pasamos por "Trujillo" y no podían hacer un "Ceviche", luego por " La Cabaña" que estaba ocupado por un compromiso y finalmente antes de llevarnos más chascos, Mr."I" decide coger el teléfono y llamar. Para mi gusto les da demasiado relleno de nuestras malas experiencias pero finalmente le confirman que puede pasar.
Menos mal como es sábado, no hay "peña" que en realidad más suele ser música cumbiambera para chupar a forro hasta salir de los baños tambaleándose y con el pantalón mal puesto. ( ja,ja,ja)

No falta gente para ser un poco tarde. Algunos por la barra parecen que no tienen ganas de llegar a casa...y delante nuestro una familia. Nos matan toda la intención de hacer fotos y es una pena porque valía la pena destacar la decoración donde no tienen reparo en excibir nuestra bandera con orgullo.
Nos atiende un jovencito al cual reconocemos de alguna de las dos revistas latinas donde siempre publican fotos de los dueños de los locales (que seguramente enviarán a sus amistades en Perú para decir que son famosos en Barcelona).
Mr."I" pide un "Ceviche" y tambien unos "Choritos" que a estas alturas es un milagro que en algún lugar los puedan preparar.
Yo no me resisto y aprovecho la ocasión para pedir un "Chaufa" y unos "Wantanes". Tardan regular, pero que ilusión me hace. El "Wantán" me decepciona un poco porque esperaba encontrar otro tipo de masa, era la misma que probé en "Amazonas" y en "K´tamarán" , la que tiene un aspecto de "chicharrón de soya". A mi me gusta un poco más dura. Por lo menos tenía algo de carne en el interior...
El "Ceviche" es del agrado de Mr."I", está bien presentado. También que ya con tanto recorrido era para comerse lo que sea.
La irresponsabilidad de algunos empresarios hacen que el cliente se fastidie y no vuelva. Uno gasta su tiempo para no encontrar lo minimo en un restaurante por lo menos el fin de semana.
Volviendo a lo nuestro. Mi "Chaufa Mixto" presentado divinamente en su bol redondo lleno hasta rebalsar me deja maravillada hasta que lo ponen en la mesa.
El sabor inigualable. El mejor de Barcelona desde luego.
Recomendables los platos de chifa, es ir sobre seguro.


sábado 11 de julio de 2009

Tarde de música y nostalgia en "La Cabaña"

Cada fin de semana se nos van agotando las opciones de la lista que hemos ido confeccionando de distintas fuentes entre ellas internet y revistas. La lista ahora luce algunos tachones porque hemos comprobado que lastimosamente algunos lugares están cerrados desde hace mucho tiempo pero que sin embargo la información no ha sido rectificada.
Tal es el caso del "Kusi Wasi" que estaba ubicado en Valldoreix (Font Saladríguez) que es un barrio super pituco (pijo) de Barcelona donde solo hay casas grandes de gente que quiere descansar y donde no encuentras ningún servicio. Hace unas semanas aprovechamos en confirmar entre estas empinadas y estrechas calles que el restaurante en cuestión que figura anunciado todavía, desde hace más de un año no existe según nos confirmo una señora que estaba en el interior tomando sol. No es para menos, poner un restaurante para peruanos en el poto del mundo donde no llega ni el ojo de Dios...no sabemos si realmente existió.
Entre esos locales que fuimos dejando se encontraba "La Cabaña". Decidimos llegar un sábado justo cuando el apetito se abre. Una grata impresión pese a la calle llena de reformas y que complican el acceso.La entrada nos pone a la barra amplia en primer lugar y si miras a la izquierda se descubre un amplio salón con mesas espaciosas y bien distribuídas. De fondo una representación en madera de una cabaña que sirve para dar cobijo al acompañamiento musical de los fines de semana por la tarde.
Algunas mesas con grupos y parejas nos rodean y a medida que pasan los minutos mientras traen nuestro pedido van llegando otros que seguramente saben que es el momento del show.
Pedimos un "Ceviche" (para Mr."I") y yo un plato de Mollejas que no pruebo desde que salí de Lima, además que no tengo muchas opciones en esa carta compartida con platos ecuatorianos. Vaya nostalgia...
Primera vez que nos ofrecen "Concordia" pero como era de litro y medio, Mr."I" prefiere no arriesgarse ante lo desconocido. Fiel a la "Inca Kola".
Mientras vamos degustando se va instalando el cantante para preparar su repertorio. Tambien aparece una gordita que se me hace conocida del "Casa de Cuenca" pero esta vez vestida más estrafalaria y con un atuendo estilo chibolera "Lucía de la Cruz". No se que afán de hacerse notar con cierto volumen y años encima...
No la llego a ver cantar pero imaginamos que lo hizo.
El melancólico cantante reclama atención y aplausos mientras nosotros vamos comiendo.La comida estaba bien, sobre todo a Mr."I" le convence el "Ceviche" y se lamenta de no haber ido antes a este local. Yo me lamento de no tener muchas opciones en la carta y de probar las mollejas que para mi gusto están muy grasosas.
De postre no hay nada que ofrecer. Mal encima en pleno fin de semana. Ojalá la cosa cambie otros dias.
El ambiente que esta acoplado especialmente para grupos se llena del todo y no podemos ni hacer una foto porque daríamos la nota. Una pena aunque no mayor que la que siente el cantante porque nos levantamos en medio de su canción.

Un par de semanas después decidimos volver pero llegamos en mal momento, encima de haber estado en el nuevo "Trujillo" de la Calle Aragón donde no podían preparar un "Ceviche", imagínense llegar despúes de algunas vueltas para aparcar en "La Cabaña" y encontrarlo a tope, con mesas armadas a lo largo practicamente para toda una familia que celebraba no se si una Comunión o un matrimonio. A darnos media vuelta. Igual de consuelo nos queda que no somos los únicos. Una pareja con el "Ocio Latino" en la mano tambien se han llevado el chasco y parecen buscar la publicidad de algún local cercano donde ir, peor encima ellos van con un cochecito con un niño.
Nunca se dejan de aprender lecciones y hay que tener opciones, llamar por teléfono antes. Así que la gente sea un poco menos ignorante para escribir sus comentarios, uno llama a los lugares para ir a lo seguro no para reservarse una mesa como si se tratara de un restaurant de lujo porque siempre pasan cosas que no esperamos.



jueves 25 de junio de 2009

"Percy´s" o "La Fonda de Doña Florinda"

Eran finales del 2007 cuando pasamos a conocer el local y pensamos sinceramente no volver por ahí nunca más. Entramos y vimos que era estrecho y sofocante. Aquella ocasión estaban los dueños que nos dieron su tarjeta. Me dió desconfianza y sinceramente una sensación de fastidio.
Pese a ser muy simpático con su simbolo que recuerda a Alejandro Toledo (con la camiseta del equipo peruano)y de hacerse publicidad en el programa chicha "Son Latino", nuestra experiencia no ha sido buena allí.
Primero que no debí hacerle caso a Mr."I" que viendo en la tele la publicidad engañosa se imaginó que lo habían remodelado, incluso se ve a un grupo tocando pero no entiendo en que parte si eso es pequeño. Lo anecdótico de esta publicidad es que aprovechan el tirón que en este momento tiene nuestra compatriota Brenda Mau en "Operación Triunfo" pues en las las escenas del anuncio han puesto imágenes en video de ella comiendo allí ,cantando y sobre todo publicitan a su madre que es la cantante que da el marco musical los fines de semana.
Unos días después de ver la publicidad ( sin percatarnos del detalle de Brenda Mau y su madre) fuimos a probar el "Ceviche de Mero" que anuncia el locutor de "disco de Comas" del programete ese.
Bueno solo entrar ya quería yo salir. Había una familia y una pareja comiendo y con tan poco sitios donde escoger en esas mesas con manteles de playa de los años 80.
Nos recibe el dueño, el tal Percy. Un señor mayor que no entiendo como no se da cuenta que si llegamos a comer es porque tenemos estómago. Como va a recibir a los clientes en pleno calor con las mangas largas (dando una sensación enfermante), con el cabello alborotado que da aspecto de sucio y con la barba sin afeitar.
Prefiero no explayarme en adjetivos descalificativos. No tengo nada personal contra nadie, siempre me limito a transmitir las sensaciones que capto de los lugares. Si no quieren que uno se exprese tan mal pues a cuidar los detalles ¿no?
Si a alguien le molesta que diga esto, lo siento mucho pero si le evito la mala sensación a otros me sentiré bien, ahora si alguien me critica por decir esto que vaya y que le aproveche.
Eso no es nada, cuando llegó el "Ceviche" de Mr."I" pese a que lo comía con menos entusiasmo que otras veces pude comprobar que pensaba como yo. Incluso el camote le pareció pasado, dándome una teoría interesante y lógica de que en los locales que se llenan de gente es más difícil ofrecer cosas tan guardadas o hechas con mucha antelación. En cambio los que cae la gente de vez en cuando facilmente te pueden poner cualquier cosa o sobra.
Al menos compensa la sensación negativa la Inca Kola de litro y medio que nos ofrecen. Noto que la botella tiene una nueva forma, que está hecha en Italia y que la tapa no trae el logotipo.
Yo pedí un "Ají de Gallina" por ir a lo seguro. No había todo lo de la carta, nos lo especificó Percy y para colmo había cosas apuntadas con lapicero al estilo bodega.
Entre lo que llegaba lo mio ya me empezaba a arrepentir y tener ganas de largarme del lugar. De vez en cuando volteaba a la barra que me recordaba a la de la "Fonda de Doña Florinda" en "El Chavo del Ocho" a ver que salía de allí.
Hasta que llega el hombre con un plato que parecía para estómago de albañil o chacarero con una cantidad exagerada y servida "a la mala" de arroz y el "Ají de gallina" lo que es peor aún tenía un color más semejante a un locro de zapallo, algo jamás visto hasta ahora.
Mientras intentaba comerlo me iba encontrando con pedazos largos de pollo que me hicieron pensar por momentos mi traumática sensación de antaño de que entre la deliciosa crema pudiera encontrarme un pellejo. Definitivamente ese pollo no salío de un filete como hago en casa, más seguro lo deshuesaron.(Autopsia al pollo)
Por más que intenté comerme la papa del fondo la mala idea no se me iba. No era falta de apetito, era que de verlo ya me sentí llena sumado a todo lo demás incluído el camarero.
Primera vez que dejo un plato apenas probado. Mientras decidía decirle a Mr."I" mis pensamientos veo con atónito como alza el plato y sorbe el jugo del "Ceviche" porque no le han traído una cuchara. Luego de oír mi determinación de salir lo antes posible veo como masacra a cortes el choclo, el camote y la yuca para según él "evitar que se lo pongan a otro, lo que no quiero para mí que no sea para nadie" dice.
Pedimos la cuenta después de que se va la familia que estaban antes que nosotros. Veo algunos platos más o menos llenos en su mesa. Me olvidaba que hacen la atorrantada de tomarse fotos. No se para que si enfocaron tan cerca que no se sabrá ni a que lugar pertenece.
Ya practicamente estamos de pie cuando trae el cambio. Yo con ganas de salir corriendo.
¿Cuales habrán sido los comentarios en cocina al ver mi plato? (Dejo la foto de como lo debieron recoger).
Ojalá mejoren varios detalles, encima si ofrecen un servicio de cocina de tantas horas, deben tener más cuidado o como ya hemos recomendado a otro local, que segmenten más su público.












GANA BRENDA AL 5725

jueves 11 de junio de 2009

Bolívar: Dulce y desesperante a la vez

Uno de los restaurantes peruanos más conocidos de Barcelona y que hemos ido dejando para el último por no tener información más detallada sobre su servicio. Su publicidad se encuentra con frecuencia en el Consulado Peruano de Barcelona.
El primer día que lo visitamos había mucha gente y no pudimos hacer fotos. Es un espacio alargado. Menos mal no tienen barra como otros en la entrada. Algunos elementos de decoración como afiches de eventos peruanos realizados en esta ciudad y donde han participado como auspiciadores se pueden apreciar en sus paredes.
Llegamos y nos ubicamos en la mesa más próxima a la cocina.Vemos una mesa con algunas revistas latinas. Cogemos dos para irnos distrayendo y nos damos cuenta que el dueño del local después de esto las retira y las guarda. Nos choca un poco porque como hemos cogido dos a lo mejor le ha sentado mal. En realidad son de distribución gratuita asi que no entendemos el gesto, pero ya nos sentimos algo incómodos aunque quizas no haya sido por nosotros sino por hacer espacio.
Lo comento para que se entienda que a veces se pueden dar señales que se interpretan según cada quien a nuestra manera y lo importante es que el cliente se sienta bien y no como que ha hecho algo malo.
Cuando llegamos vimos un pizarrín con una promoción de "Paga dos y come tres postres".Auspicioso, solo leerlo ya se le hacía agua la boca.
Pedimos el acostumbrado "Ceviche" y unos "Anticuchos" en aquella ocasión y de postres la "Torta de tres Leches", "Pye de limón" y "Crepes con manjar blanco".
Todo muy bien excepto la estrechez del local que se ve no le falta clientela y que con el "Ceviche" se les ha pasado la mano en sal, error imperdonable.
Pese a ello decidimos darle una segunda oportunidad y se nos ocurre volver el "Día de la madre". Yo la verdad no lo había tenido en cuenta cuando primero pasamos por "El K´tamarán" y vemos que están a tope. Pensamos que era por la hora pero luego caminando hacia "Bolívar" vemos un grupo de compatriotas que van en la misma dirección y menos mal les adelantamos porque sino nos quedábamos sin mesa.
Cuando entramos estaba todo a tope. Tuvimos que escoger una mesa para dos y sentarnos de cara al pasillo de manera que parecíamos espectadores.
Vaya, menudo espectáculo pues unos segundos más y terminamos como algunas familias que estaban medio sentadas y otros de pie junto a la puerta esperando un sitio. Otros llegaban miraban y salían.
Nosotros esperando a ver si nos traían algo de beber. Mientras el camarero iba y venía diciéndonos que alguien nos tomaría el pedido pero nada.
Como nos aburrimos me pongo a ver los grupos de gente que celebraban una fiesta tan dejada de lado por los españoles a pesar de la crisis. Eran familias con varias mujeres. En la mesa que tenemos delante veo de manera curiosa casi toda nuestra estancia como una pareja con dos niños tienen la mesa practicamente llena de platos vacios mientras el hombre con ropa deportiva pareciera que no va a terminar nunca ante la mirada de su mujer e hijos. Quizas llegó después de entrenar o algo así o es que los demás son aspiradoras.
De vez en cuando siento vergüenza ajena cuando veo en pleno Día de la Madre a varias chicas que tienen unas pintas de putas imperdonable...no se como se ponen shorts con pantimedias,accesorios de gitana, escotes exagerados, tintes llamativos y las clásicas cejas depiladas donde solo se dejan una raya vulgar. Hay momentos en que se tiene que asumir la realidad y tener en cuenta que para que la ropa no te delate tendrías que ponerte faja para que por lo menos contenga lo desparramado si no quieres ponerte algo más holgado o quizás TRAGAR UN POCO MENOS.
Bueno, por lo menos me distraigo tomando nota mental hasta que nos traen los platos que pedimos que fueron "Ceviche"( el cual se pide que cuiden la sal pero caso omiso)y yo un plato de "Chicharrón mixto". El exceso de sal en el "Ceviche" nuevamente le recordó esos frustrados intentos de hacerlo en casa en que se le pasó la mano con la sala y tuvo que tirarlo por el inodoro porque eran intragables. Mi pedido me resulta bastante seco comerlos. Nunca más pido eso.
De postre si muy bien, pedimos los mismos de la vez anterior que estaba muy buenos.
Vamos viendo como se desocupan con mucho esfuerzo algunas mesas y entra otra gente. Incluso un grupo grande de mujeres y hombres con niños que llevaban bastante de pie pidiendo cervezas. Una de las parejas para hacer su elección no deja de mirarme y comentar mi plato sin ningún disimulo por lo menos unas tres veces al punto que casi se los alcanzo para que lo vean mejor.
Moraleja: Mira el calendario antes de salir.
En la entrada vemos que hay un afiche de apoyo a nuestra compatriota Brenda Mau en el reality "Operación Triunfo". Bién que los peruanos nos unamos para apoyar el talento que tarde o temprano dará que hablar de nuestro país sobre todo aquí en España donde se tiene tanta mala fé al inmigrante que se atreve a competir con mayores recursos y cultura.
Aquí es imperdonable tener estudios y nivel cultural, si los demuestras eres un "prepotente" y caes muy mal.








miércoles 3 de junio de 2009

Lectora de Teruel comparte experiencia en "El Patio Latino de Barcelona"

Estimados lectores:
Gracias nuevamente por los mails que nos hacen llegar, la gran mayoría enriquecedores e interesantes dentro de esta labor informativa. Al punto que en más de una ocasión he estado tentada de publicarlos ya que refuerzan el objetivo de este blog que es denunciar el mal servicio y mejorar la imagen de nuestra gastronomía.
Cada entrada tiene su respectiva zona de comentarios donde también algunos lectores optan por compartir o discutir nuestras experiencias y puntos de vista.
Dado que este blog ha motivado a que una lectora de Teruel opte por uno de los restaurantes comentados queremos compartir su experiencia y fotos .


Hola Lady Goumet:
Nos has aportado una información valiosa a la hora de escoger un buen restaurante peruano en Barcelona. Escogimos el "Patio Latino", por lo familiar ya que íbamos mi marido, mi hija y yo. Quiero empezar por la atención que fué lo que más sorprendió. El camarero super correctísimo y digo me sorprendió porque esperé tal vez encontrar a alguien mas dicharachero( ya saben al estilo peruano), conversar un poco, pero no dió pie a ningún tipo de charla. Pero igual felicidades a este chico que era todo un caballero.
Pedimos un "Ceviche" y "Chicharrón de pescado" de entrada (somos Chiclayanos) el cual estuvo muy bueno, poquito pero bueno. Estábamos tan ansiosos de probar un "Ceviche" que le tome la foto casi al acabarlo, asi que esa foto la obviamos de presentarla. De segundo pedimos los tres, "Arroz chaufa" que a mi hija le encanta, hasta lloró de tenerlo en frente. A mi personalmente me pareció muy salado, no llevaba mucho sillao por el color que tenía, yo más bien creo que se les había pasado la sal. No lo terminé, pero mis comensales se lo devoraron inmediatamente, a ellos les pareció que estaba bueno (todo hay que decirlo).
Para beber me pedí una jarra de "Chicha morada" la verdad temiendo que me traigan una hecha de sobre, pero felizmente era de maíz morado¡¡¡¡¡¡fui feliz¡¡¡¡
Mi marido y mi hija pidieron Inka Cola, fieles a las bebidas con gas, (no había), y les trajeron otra bebida parecida en este momento no me acuerdo ya del nombre pero no me sonaba de nada, asi que le pregunté al camarero bien puesto ¿de donde era la bebida? y me dijo "de Perú". En fin a la hora que la trajo pasé rapidito a ver la etiqueta y resultaba que por ningún lado decía Perú; mas bien decía embotellada en Madrid ¡¡¡plop¡¡¡ La verdad yo ni la probé, ellos dijeron que era parecida a la "Triple Kola", que es parecida a la Inka Kola, osea esta bebida era la tercera generación.
Brindamos con un Pisco Sour que me encantó¡¡¡¡¡....lo que me quedará la duda es si es que lo prepararon allí o era embotellado, lo digo porque vi pasar al camarero bien puesto con la botella en la mano de la cocina hacia la barra, puede que haya sido el jarabe????

Ya no podiamos comer ningún postre y el "Pye de Limón" se me quedó entre ceja y ceja. La verdad comimos tan rápido que luego parecía que íbamos a explotar.
Quedamos muy satisfechos y felices. La cuenta nos salió 68 euros
No viajamos habitualmente a Barcelona, pero si hay alguna otra oportunidad iremos a otro restaurante que nos recomiendes para comparar.

Sigue escribiendo querida Lady Goumet

Desde Alcañiz-Teruel
Kathy León Vélez




domingo 3 de mayo de 2009

"Q-Bar": Novedad en pleno barrio gótico

Una tarde de plena semana me lleva a recorrer sola el Barrio Gótico de Barcelona. Llegando a las Ramblas si tomas el camino de mano izquierda se pueden descubrir curiosas tiendas entre las calles que rodean la Plaza San Jaime.Fué así que caminando sin pensarlo abro los ojos para visualizar una pizarra de menú con una bandera peruana. Miro los alrededores hasta analizarlo todo ante mi sorpresa.
Lo primero que leo es que ofrecen unos "Menús anticrisis" por 4 , 5 y 9 euros donde incluyen al "Ceviche" y el "Arroz Chaufa". Inmediatamente llamo a Mr."I" para contarle ya que muchas veces hemos paseado por esta zona sin divisar nada peruano alli. Hacemos el plan de ir el fin de semana pero no me aguanto y aprovechando que es la hora de comer y que llevo toda la mañana dando vueltas decido entrar y obtener más información.
Ingresar allí es desconectar un poco la mente y distraerte con el local agradable y novedoso. De atmósfera oscura e intimista total. Una decoración poco común que recuerda constantemente esos locales "kitsch" que abundan en el Cusco donde se combina los colores estridentes con luces llamativas , objetos raros y antiguos con algunos íconos religiosos.
Aqui es igual, te encuentras con alguna virgen y estilos decorativos antiguos. Una barra pequeña a mano derecha . Hay en la primera planta tres ambientes.
El primero iluminado por la entrada y una gran lámpara antigua donde se distribuyen algunas mesas. El segundo con mesas más intimas y oscuras que parecen adornadas con papel de regalo y el tercero es más nocturno, como para ir y sentarse con la pareja o grupos y tomarse unos tragos.
Veo una escalera pero no se puede subir, asumo que por la noche si.
Me recibe un chico muy atento con acento venezolano que responde amablemente mi interrogatorio sobre el Ceviche que preparan y la diversidad de platos y horarios mientras atiende mi pedido de una "Papa a la Huancaína".
Mientras estoy allí veo llegar algunas chicas estrafalarias que se saludan con él con un beso en la boca en plan "Open Mind".Alguna se queda y prueba el "Menú anticrisis".
Lo que pido me deja una buena sensación de boca y ánimos suficientes para volver con Mr."I".
Tal como lo había anunciado al camarero llego con él ese sábado. El ambiente en si no le impresiona como a mi que me gusta lo raro y la combinación de estilos antiguos con lo moderno. Pedimos un Menú compuesto por un par de entradas de "Ceviche" y dos platos de "Asado de ternera con Frejol".
La entrada para el gusto de mi pareja no está mal, lo encuentra un poco raro pero no desagradable. Yo creo se debe a una fuerte presencia del kión y el Asado para mi asombro lo come bien y con frejol encima el cual en casa jamás se hace.
Ambos platos bastante buenos. Lástima que no haya más variedad ya que es una zona bastante arriesgada por un lado y por otro el captar público peruano sin tener que anunciarse con todos los restaurantes que inundan las revistas "Ocio Latino" e Imagen Latina". Aunque hemos estado en locales anunciados en estos lugares que ofrecen menos que el "Q-bar" o lo que es peor prometen lo que no tienen.
Según supimos estos horarios de los menús son bastante limitados ( de 1 a 4 p.m)y por las noche lo único peruano que te pueden servir es cancha.
Es un lugar ideal para ir con algun invitado especial que quiera probar algunos platos peruanos con la seguridad de que se llevarán una grata impresión sin temor a arriesgarse.










"Mesón Latino" ( L´Hospitalet) mismo nombre pero distinta impresión

La misma tarde que salimos de "Pisco Pe" nos dirigimos al "Mesón latino" para "peinar" la zona y conseguir información a ver si valía la pena hacer una visita con consumisión el siguiente fin de semana.
Bajo para pedir una tarjeta y para mi mala suerte me atiende un joven moreno despistado que se acerca a la dueña para explicarle lo que ocurre, en conclusión terminan diciéndome que en el "Locutorio" puedo encontrar tarjetas.Les explico que no quiero tarjetas de teléfono sino tarjeta del local con el número e información para volver...
Después del mal entendido pregunto si tienen relación con el otro "Mesón Latino" y con cierta sequedad que quitan las ganas de preguntar más dicen que no.
El ambiente se ve agradable asi que una vez que subo al coche le digo a Mr."I" que si, que vale la pena regresar que la decoración esta bonita, que tienen cuadros y que hay una escalera que conduce a otra planta...
Llega la semana siguiente y resulta que por error nuestras cámaras no están cargadas por lo que hacemos nuestro reportaje mental...vemos que por ejemplo se aparecen un grupo de gente mayor, hombres y mujeres que parecen salidos de una película de "Cine de Barrio", empiezan a hablar en voz bastante alta con su acento muy marcado. No parecen saber de gastronomía peruana, sino que van a tomarse unos "cortados" y encima una de las tias saca un envoltorio que resulta ser un bizcocho o alguna cosa casera que no alcanzo a distinguir.Nos joden el momento porque se ponen a discutir y terquear, en fin que se vayan a la Estación de "Sants" que alli hay viejitos día y noche ocupando asientos pienso.
Luego de probar un "Ceviche" que a Mr."I" le parece que después de tiempo recorriendo varios locales el sabor está bien conseguido. Lo malo que le traen los "Anticuchos" juntos y yo que las opciones son tan pobres que me tengo que pedir unos "Chicharrones mixtos" porque no me gusta comer ni pato ni cordero.
Antes de irnos conseguimos armar el rompecabezas de porque hay en Barcelona otro local con el mismo nombre y hasta el logotipo igual.Al principio la dueña, de nombre Mary no quería entrar en detalles quizás cansada de contar la historia o por recordar un mal rato, precaución, desconfianza, un largo etc que logramos vencer gracias a la verborréa de Mr"I" quien no se cansa resaltando las bondades de la comida ofrecida ese día y su amplio conocimiento de otros locales de la ciudad.
Finalmente conseguimos saber que antes trabajaban juntos en el local de la calle Córsega que tenía mucho éxito y clientela y que por motivos que se reservó cada quien tomó su camino y ellos decidieron dejarles el nombre. Lo curioso es que para nada beneficia tener un local con el mismo nombre porque ya ven se presta a confusiones.
También nos enteramos que la segunda planta esta prácticamente inactiva porque los vecinos se quejan ya que no es adecuada la construcción como tal, quizas el espacio no es muy alto, los ruidos y olores...una pena.
El fin de semana siguiente decidimos repetir la visita, esta vez vamos preparados y dispuestos a hacer fotos.
Lástima comprobar que cada fin de semana lo que ofrecen es lo mismo y que no tengo más opción que pedirme un "Bisteck a lo pobre". Mr"I" tampoco puede disfrutar de los "Choritos". Ese es el mayor fallo de este local y el no tener postres que ofrecer.
El plato que elijo muy bien, como lo ven en la foto le ponen hasta unos chifles recién hechos, pero para comer eso mejor me quedo en casa.
No puede ser que te digan "tenemos esto y lo otro" y cada fin de semana lo mismo.
Mr."I" si contento con el "Ceviche" y los "Anticuchos" que se encarga de especificar esta vez que se los traigan después. Lógicamente lo que se tiene que comer es lo que está caliente que no puede esperar.
El ambiente bastante grato, algunos extranjeros y peruanos que nos hacen compañía.
Cuando salimos de allí recorremos la zona llena de edificios en busca del automóvil que está aparcado en una zona que da mal aspecto porque es una especie de subida donde al pie están los contenedores de basura y entre los demás coches aparcados hay unas camionetas que parecen ser residencias sobre ruedas porque se ven mesas y sillas de quienes deciden disfrutar del escenario y hasta cocinar probablemente alli.
Ya quienes decidan usar este texto como guía de recorrido comprobarán que no exagero.













De jarana dominguera en "Pisco.pe"

Estaba pendiente el volver al "Pisco.pe" para disfrutar de una tarde de domingo. En varias ocasiones nos lo planteamos pero la idea de salir más temprano de lo acostumbrado para poder conseguir un lugar sin tener que pasar el incómodo momento de esperar que alguien levante sus cuatro letras para ver como pasan a la mesa los que llegaron antes o dejar que se queden otros esperando no nos atraía mucho que digamos.
Esta es la historia de siempre en este restaurante que afortunadamente en medio de la crisis tiene mucho éxito entre nuestros compatriotas en Barcelona.
Sobre todo porque brinda la oportunidad de ir a celebrar cualquier ocasión importante a ritmo de música criolla.
Menos mal llegamos en buen momento, unos veinte minutos más y no encontrábamos la mesa para dos ya que en esta ocasión estuvimos rodeados de grupos grandes.
Generalmente lo que más iba y venía eran los pedidos de "Arroz con pollo" que se mostraban imponentes cual Huayna Picchu.Curioso dato a nuestro parecer.
Debajo nuestro había un grupo de amigos y amigas que celebraban el cumpleaños de una de las chicas. Alguna mujer con su niño , pero casi toda la mesa no se cortaba a la hora de brindar con el "Pisco Sour".
El local para quien no lo conozca es de un corredor bastante largo que es donde espera la gente si no hay sitio y donde se implementan algunas mesas, luego hay unos cuantos escalones donde se encuentran el mostrador, la cocina y se distribuyen el resto de mesas.
La verdad es acogedor pero al estar todos juntos en una area poco amplia cuando hacen show criollo honestamente resulta incómodo hablar con tanto ruido.
Los músicos deseosos de atraer a toda costa los aplausos y atención de los comensales son simpáticos y un poco exagerados entre canción y canción mencionando todo lo que vende el restaurante y la publicidad del local. En el momento que hice el video para poder mostrar un poco el ambiente interior no específicamente por ellos sino porque con tanta gente no podía ponerme a hacer fotos a la decoración sin que alguno nos mirara. Los que miraban fijamente la cámara eran precisamente los músicos que ya se pueden dar el gusto de decir que están en el Youtube y quien quiera escucharlos pasarse un día domingo.
En fin, a quien le guste la bulla y cualquier otro plan que no sea charlar está bien pasarse por "Pisco.pe"
Mr."I" como siempre pide sus "Choritos" y el "Ceviche" que prácticamente se juntan en la mesa. Yo pedí "Causa" porque recordaba que era una de las mejores que había probado en Barcelona y para después unos "Anticuchos".
El "Ceviche" bastante bueno pero Mr. "I" no había llegado con mucho apetito asi que ya imaginarán que los "Choritos" tardaron lo suyo en desaparecer de la mesa.
Otro detalle que recuerdo es que el sabor del rocoto estaba bastante acentuado por el detalle de que pedimos unas copas de chicha morada y tuve que darle de la mia mientras su rostro parecía desprender fuego.
La "Causa" no estaba como la vez anterior, su presentación original eso si, pero concentraron mucho el atún en el medio. Estoy un poco acostumbrada a sentirla mas repartida cuando se parte un pedazo y degustas el atún y la papa al mismo tiempo.
En casa la he hecho varias veces, algunas ocasiones me ha quedado bien y otras no tanto.
Los " Anticuchos" que pedí teniendo en cuenta el omitir como en situaciones anteriores que los quería "hechos" (que es como se dice aqui que lo quieres bien cocinado).Se les pasó la mano porque quedaron duros para cortar y cometieron el desacierto de ponerme salsa de rocoto en mi plato sobre las papas que en conclusión casi no las pude comer.Pienso que debieron traerme la salsa aparte...
Al margen de estos detalles la presentación de todos los platos muy buena y sobre todo que nos pusieron maiz del grande, del peruano y no el de aqui.
No había postres para escoger a menos que optásemos por la "Torta helada" que se veía en el mostrador, pero preferimos pasar de ella y de la bulla reinante.
Cuando llegamos nos atendió el dueño, un chico simpático y de buena presencia que más tarde nos enteramos a través de la mesera Sudamericana que este muchacho es hermano de la dueña del "Mesón Latino"(L´Hospitalet).
Esto lo descubrimos al ver en nuestra factura que no ponía "Pisco.pe" sino "Mesón Latino". Como tuvimos mala experiencia con el de la calle Córsega pensamos que serían lo mismo, pero ya explicaré en nota aparte la historia y explicación de este local homónimo.
Gracias a todas las personas que nos siguen, que escriben a nuestro correo y dejan sus comentarios en las diversas entradas.
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jueves 19 de febrero de 2009

"Aji Seco" una grata sorpresa de atención y sabor

Días grises y vientos que se llevan los malos pensamientos...
Estos dias en Barcelona me recuerdan a mi querida Lima y el cielo triste que estaba cansada de ver. Espero los días pasen pronto y podamos volver a disfrutar de las tardes de sol y playa. ¿ A quién se le ocurre celebrar carnavales con este tiempo?
Vamos a lo que vamos, hace unos dias decidimos visitar el "Aji Seco" restaurante peruano que lleva el nombre del rival del "Caballero Carmelo" de la obra de Abrahan Valdelomar.Maravillosa obra llena de lecciones para los niños en la que dos gallos de pelea son enfrentados: "Ají Seco" y "Caballero Carmelo". El primero joven y el segundo viejo pero vencedor de la pelea quien muere tras agonía de días.
Los dos gallos en cuestión están representados en el logotipo del local.
Ubicado en el barrio de La Florida, un lugar que nos recordaría a La Victoria por el tipo de gente que se ve (la gran mayoría inmigrantes)y los edificios descoloridos en los que destacan la ropa colgada por las ventanas.
Vamos caminando y encontramos a nuestro paso grupos de chicos que parecen que van a decirnos:"Perrea, perrea".
El coche lo dejamos algo lejos de nuestro objetivo con bastante temor de que al retorno le falte algo.
Igual mantenemos la fe y llegamos a divisar en medio de una serie de edificios en una primera planta al "Aji Seco" y su llamativo letrero con la bandera peruana.
Contrariamente a lo que esperábamos resulta un lugar acogedor y agradable. Con un inmobiliario bien cuidado dentro de este local que para la zona resulta grande.
La entrada con su barra a mano derecha y algunas mesas, luego se puede ver la cocina y un espacio amplio con más mesas donde se aprecia un espacio considerable para bailar y presentar una banda en vivo. Sin embargo esa tarde de domingo no tenemos banda sino música cumbia que se escucha de manera moderada por los parlantes. También apreciamos una ecran plegado para proyección de videos.
Como no es tan temprano ni muy de tarde, vemos algunos comensales en la entrada y nosotros somos los primeros en ocupar el ambiente amplio.
Somos recibidos por un sonriente joven de no más de 20 años que lleva la camiseta con el nombre del local. Buen punto que en medio de la informalidad se vea un poco de marketing aunque este restaurante sea uno de los que menos invierte en promoción.
Hay ironías...pensar que muchos que ofrecen tanto hasta por televisión y a la hora que llegas nunca tienen nada y en este puedes pedir una Inca Kola y te ofrecen no la lata por la que muchos cobran 3 euros, si no la de litro y medio por 6 euros.
El atento camarero creo apenas espera que pongamos nuestas cuatro letras en las sillas para traernos la canchita y tomar el pedido.
Aunque la carta es bastante limitada Mr."I" pide un "Ceviche de Pescado" que le prometen (y cumplen)de mero. Una pena, no hay "Anticuchos" ni "Choritos" por lo que reta de manera indirecta al cocinero de que si está bueno lo repetirá.
Yo pido un "Tamal" y de segundo un "Pescado a lo Macho".
Mientras esperamos nuestros platos que menos mal no tardan tanto vamos mirando algunos detalles peruanos en la decoración como los típicos cuadros de Machu Picchu, un cóndor en pleno vuelo y unos platos de metal con imágenes típicas.
El "Tamal" aparece mágicamente y minutos más tarde el "Ceviche" que llega con una porción de rocoto en salsa para el gusto del cliente.
Mr."I" como es su costumbre acerca su olfato para percibir el olor del cilantro y el limón. Mientras yo degusto el tamalito que con su extrañable cebollita él me va diciendo que está muy bueno "El Ceviche".
Me siento aliviada de ver que se encuentra a gusto. En eso llegan "un pata con dos jermas" que se sientan en la mesa siguiente a donde el camarero ya está de pie con su plato de cancha en la mano para ofrecerles.El chico pide un "Ceviche" del que curiosamente pican los tres.
El camarero mira con asombro como Mr."I" se aplica rocoto a su plato, probablemente no verá tantos españoles que les guste el picante y demuestren saber tanto de nuestra gastronomía.
Pregunta si está de su gusto el "Ceviche" a lo que mi pareja responde que si, que quiere que le traiga otro. Imagino hemos sido parte de los comentarios en cocina del día.
Antes de su repetición me trae mi "Pescado a lo Macho", el mismo plato que comí en "El Tambo del Inca" solo que esta vez como tiene que ser. A un lado la porción de arroz y el pescado oculto entre una considerable ración de salsa de mariscos variados, (no solo de gambas)con su toque picante y la presencia del cilantro para realzar el sabor.
De verlo ya me siento llena, pero vamos, que está tan bueno que veo como entre sin tener que dejar y arrepentirme después.
Ya Mr."I" va por su segundo "Ceviche" el cual me insiste que incluya también la foto "como prueba que me he comido efectivamente los dos". En eso que estamos comiendo llegan una pareja con una niña quienes deciden cambiarse al otro ambiente después que aparecen en escena un hombre mayor y uno más joven con dos mujeres. Todos tenían pinta de venir de conocerse en la discoteca y estar de amanecida.
Lo primero piden unas cervezas y el hombre mayor va con toda confianza y sube el volumen de la música del "Grupo 5" de manera escandalosa como si estuviera en la cantina de su pueblo.
No tardan en ponerse a bailar y no recuerdo que pidieran comida, asi que por hambre no están alli.
No son ni las seis de la tarde y ya hay un ambiente de fiesta.
Lástima que no hay postres para seguir mirando, aunque con lo que hay es suficiente.
Después del "Cortado" y "Manzanilla" nos despedimos del risueño mesero. Nos vamos con un buen sabor de boca.
No es tan difícil hacer sentir bien a un cliente que se merece recibir un buen servicio por lo que paga y esto lo saben quienes inflan los precios en sus locales pero se les suben los humos aqui en Barcelona.











En el "Chabuca Granda" con MI REY

Luego de las fiestas familiares, los alborotos de las rebajas y los malos tiempos que azotan Barcelona practicamente uno lo pasa mejor en casa. Tumbado en la cama, mirando películas o con el internet. Son buenas alternativas para evitar el despilfarro, los excesos y las decepciones.
Teníamos pendientes conocer unos nuevos locales este nuevo año. Entre ellos uno muy publicitado("Chabuca Granda") en aquel programa latino de los fines de semana que parece grabado en canal de cable del cono norte. Lo ponemos mientras hacemos zapping a ver si ha mejorado en algo y por enterarnos si algún nuevo incauto pone su publicidad alli aparte del "vampiresco y figurety" de "Ruby Viajes" o "El Sabio Teodoro". Reconozco que tienen buenos accesos a los artistas internacionales que llegan a Barcelona, lo que me joroba es el estilo tan "pacharaco" que le dan con esas descoloridas imágenes que parecen grabadas en un video vhs, la voz en off que raya en lo cómico y la desteñida coanimadora que parece sacada de una clase de "Oratoria para principiantes", encima con acento de "mamacha" recién llegada a la ciudad.
En fin paso de explayarme en este tema para centrarme en lo que a nuestros lectores realmente les importa que es enterarse de los restaurantes peruanos de esta ciudad y nuestras impresiones y aventuras en cada uno de ellos.
Pues bién, nuestra visita al "Chabuca Granda" empieza ubicándonos en una calle que he recorrido muchas veces desde la Estación de Sants sin siquiera advertirlo en plena zona de locales latinos y teniendo como competencia más próxima a " Los 4 Suyos".
Según nos dice el mesero llevan unos cuatro meses y se me hace raro no haberme percatado de su presencia o quizás no cambiaban el nombre anterior. Según se ve ha sido un bar más porque la decoración lo delata, todo del antiguo local sin ningún motivo peruano.
¿Cómo es? un local más, alargado con su barra a mano izquierda , algunas mesas en esa zona y un espacio más amplio al fondo , donde están la cocina y los baños.
Una televisión con un dvd del homenaje en vida a Celia Cruz subtitulado nos hace de banda sonora a ritmo de Paulina Rubio, Gloria Stefan , Olga Tañón y otros más que le rindieron tributo en vida a la "reina del azúcar".
Pedimos "Inca Kola" y para variar no tienen. Nos traen la canchita mientras esperamos los "Choritos" y la "Ocopa".
La "Ocopa" suprema, que nostalgia de comer una despúes de tiempo. Y los "Choritos" para el gusto de Mr."I" bastante picantes, creo se les pasó la mano con el rocoto o su fuerte al igual que "Los Fogones del Norte"son los borrachines que comen todo super picante.
Lamentablemente cuando se les va la mano con el picante no se saborea bien, deberían preguntar para saber el gusto del cliente.
Los ya mencionados "Choritos" se juntan con el "Ceviche" de perca que a Mr. "I" no le convence en lo absoluto y le recuerda al del restaurante ya mencionado que como en su día explicamos tenía una salsa rosácea que distraía el paladar del característico gusto del limón puro.
Mientras yo voy degustando mi "Lomo Saltado" que estaba bien sin llegar a extraordinario, un sabor casero.
Como lo voy comiendo practicamente saciada me distraigo con unas risas que oigo detrás nuestro. Risas que provienen del otro camarero a quien luego puedo ver atendiendo a unos conocidos.Al oír por segunda vez esa risa escandalosa yo también me contagio y entre risas le explico a Mr."I" que me ha venido a la mente un día que estuvimos con un primo que llegó de Suiza en la "Calle del Pecado" en Sitges, más exactamente en el bar "Parrots" que como es característico de este balneario estaba lleno de gays y quisimos hacerle una bromas a nuestro invitado y Mr."I" hizo una magistral imitación con retorcida de ojos incluída. Me rio como una loca, lo acepto,al punto que parezco competir con el mesero en cuestión.
Se llevan los platos, no hay postre para escoger. Pedimos bebidas calientes y salimos con un "Adiós mi Rey", "Adiós mi Reina" por parte del camarero.
Dentro de mi pienso que debi pedirme mejor un "Seco de cabrito" o un "Arroz con pato" para estar más a tono.














lunes 8 de diciembre de 2008

El Inti de Oro:" La calidez del Perú en el corazón de Madrid"

Hemos recorrido muchos restaurantes peruanos en Barcelona a lo largo de este año. Siempre buscando el lugar ideal, planteándonos el hipotético caso de volver en alguna ocasión con invitados sin el temor de quedar mal. No hemos encotrado ese lugar perfecto porque siempre hay fallos en mayor o menor medida. Si pudiéramos juntar los aciertos de cada lugar para crear uno tendríamos bastantes fuentes, pero esa no es la realidad.
En este viaje que nos llevó a Madrid aprovechamos para conocer los dos restaurantes promocionados en el reportaje de "Reporte Semanal", que fueron " Astrid & Gastón" y "El Inti de Oro".
Con este último cerramos con broche de oro nuestro 2008 de manera satisfactoria, aunque un tanto apenados de no haber encontrado un lugar así en Barcelona.
Ahora paso a contarles porque "El Inti de Oro" nos ha gustado.


Primeramente nos dirigimos a uno de los dos locales ubicado en la calle Ventura de la Vega que para nuestra sorpresa siendo sábado lo encontramos cerrado. Como no nos gusta darnos por vencidos llamamos al local de la calle Amor de Dios y nos dicen que está abierto y que podemos pasar cuando queramos.
Caminamos con el navegador en mano porque la distancia no es tanta y llegamos al local. De muy buena presentación por la parte externa sobre todo porque se ve amplio, el letrero y logotipo realizados con buen gusto y colocados de manera vistosa; indicando que su especialidad es la comida peruana, del mismo modo que puedes verlo en un restaurante hindú, chino, japonés o mexicano. Detalle que a muchos locales peruanos les hace falta resaltar aquí en Barcelona y hasta dan la impresión de que les diera vergüenza ofrecer comida peruana porque muchas veces ni te enteras hasta que no ingresas o no llegas allí por una revista latina.
La fachada permite ver la buena distribución y amplitud del interior. Una vez dentro encontramos un verdadero ambiente de fiesta. A mano derecha una exposición de productos peruanos como decoración, la barra al frente nuestro y a mano izquierda las mesas proporcionalmente separadas. La decoración nos traslada a alguna feria de artesanías de la Av. La Marina, es decir no carece de ninguna muestra del Perú sin caer en el pecado de la huachafería.
Somos recibidos por una mesera con traje de campesina norteña: blusa blanca y faldón negro y con el fondo musical de varias canciones perfectamente entonadas por el mismo guitarrista. A su alrededor revolotean, hacen coros y bailan un grupo de mujeres deshinbidas entradas en copas y entregadas a la añoranzas de la patria abandonada por el que consideraron un destino mejor.

Nos ubican en una mesa para dos junto a unos comensales que son de alguna parte extraña de Europa, desde donde estamos somos espectadores de la escena de fiesta y del ir y venir de las dos camareras.
Nos trae la carta una de ellas con un gesto amable y conversador. El único y gran fallo es la ausencia de "Inca Kola" y el ofrecernos la estafa esa "Andin´s Cristal" que ya empiezo a pensar que para colocarse en el mercado de restaurantes peruanos hace el golpe bajo a la bebida nacional de tirarse al suelo lo más que pueda para ser la elegida porque otra explicación no entiendo para que metan por todo lado la bebida estafadora esta.
En fin, pedimos "Pisco Sour" para celebrar. Mr."I" se decide por el "Ceviche de Merluza" y yo por un "Pollo a la norteña".
Mientras viene lo nuestro nos traen la cancha y una bandeja con dos panes. Ya había olvidado que en Lima siempre me ponían pan en los restaurantes. Aquí en Barcelona siempre es cancha o cualquier cosa rara estilo bar.
Traen los "Pisco Sour" muy deliciosos como hechos en el Perú y sin esperarlo se nos empiezan a subir. Empiezo a sentir mucho calor y Mr."I" se pone rojo como un tomate y a lo largo que pasan los minutos su característica verborréa se acentúa. Especialmente porque se siente contento, relajado y en confianza del clima y de todo lo que ve, del trato familiar, la buena decoración, la música y el ambiente.
Nos traen el famoso y promocionado "Ceviche de Merluza" una cantidad decente y una presentación aceptable con maíz "del bueno" y su camote. Le gusta y yo respiro tranquila pues mi mayor expectativa es que disfrute lo que espera con tanta ansia, si repite me doy cuenta que le gusta mucho.
Mi "Pollo a la Norteña" me sorprende, yo imaginaba una especie de " Arroz con Pollo" pero es pollo con frejoles y arroz. Hace más de un año que no como frejoles porque nunca he sido muy amiga de comerlos y porque en casa "la menestra no se come".
En fin, casi lloro comiendo frejoles porque recuerdo Lima, una de las últimas veces que mi madre los hizo no los quise comer porque me caían pesados.
Delicioso el pollo, el arroz, todo!!
No me entra nada más pero el goloso Mr."I" pide el Helado de Lúcuma (que es lo único que me apetecía probar), un Pye de Limón y un Suspiro.
A esas alturas de la noche ya se excede en halagos con las camareras, se pone súper pesado y engreído como niño pequeño de manera casi inconsciente pidiéndoles hacerles fotos, solicitud que se nota es poco común. Solo me falta darle un puntapié en la pantorrilla para que deje de cargosear y coquetear.
Las chicas estarán acostumbradas a todo tipo de clientes porque el Pisco es muy trepador.
Mientras Pedro Castellanos alias "El Vampi", tuno de la Villarreal llega a nuestra mesa a regalarnos pedazos de "El Cervecero", "El Arbolito" y " El Embrujo" que Mr."I" le ha solicitado con los cuales disfruta y aplaude con agrado. Vaya voz que se maneja el tío que es habitual del lugar cada fin de semana.
Mientras "El Vampi" se va a un rincón del local a arreglar una cuerda, nos traen los postres con unas presentaciones tentadoras. Lástima sentirme tan llena, pero alcanzo a probar los tres, quedándome al final con el "Helado de Lúcuma" porque si que traía antojo. Además que hemos ido a algunos lugares en Barcelona donde se nos había prometido en la publicidad y no lo hemos conseguido. Aquí no nos llenan la carta con ofertas inexistentes ni nos vienen con historias ridículas de proveedores que no llegan ni que tal cosa no es de la época o que ya no les queda.
Mr."I" se come los dos postres restantes porque todo entra en ese "barril sin fondo" especialmente con los dulces.
Luego de los respectivos "Cortados" y "Mate de Coca" (este último previo a un "Alka Seltzer" al que recurrí en la farmacia para prevenir cualquier fatiga porque la noche es joven aun y nos queda por recorrer en Madrid hasta que el cuerpo aguante,dejamos en paz a nuestra simpática camarera Jessi y a su compañera con la promesa de volver en otra visita a Madrid.
Es evidente la grata impresión que este lugar nos ha causado. Llama poderosamente la atención que un local que no es precisamente de un peruano, sino de un español llamado León Carrillo cause mayor impacto en cuanto atención y presentación. Ejemplo que deberían de tomar nota muchos locales administrados por peruanos.























sábado 6 de diciembre de 2008

Astrid & Gastón: Cocina de élite

Cuando las cosas tienen que suceder todo se presenta propicio, una llamada de última hora, un plan, un negocio y así los lugares por visitar...
El restaurante "Astrid & Gastón" era un asunto pendiente por la fama que tiene en Madrid, los reportajes que hemos visto por internet, los comentarios de familiares que han estado en el de Lima, la fama de Gastón Acurio con la publicación de sus libros , entrevistas y programa de televisión y sobre todo porque ahora que estamos inmersos en el mundo de la crítica gastronómica teníamos que probar con nuestros propios sentidos la experiencia de estar en este restaurante para saber de lo que hablamos y darnos cuenta tristemente que mucha gente se llena la boca en foros hablando de este lugar sin probar que han estado.
Tal como lo presento pareciera que estar allí resultara una experiencia solo reservada para celebridades y gente muy privilegiada de acuerdo a la información que hemos recibido en los últimos meses. Comentarios de que para acceder a una mesa tienes que hacer la reserva con meses de anticipación y demás leyendas urbanas que el propio local se encarga de difundir para darse más importancia de la que tiene.
Pues bien nosotros vamos a romper ese mito porque nos arriesgamos a ir hace unas semanas dado que por motivos de trabajo pasamos por Madrid.
Primero llamamos para asegurarnos y obviamente saltaron los "quecos" del otro lado de la línea para ponernos las cosas difíciles, diciendo que la cocina la cerraban a las 3 y 30 y que para la noche estaba todo reservado.
Como somos un par de tercos no nos dimos por vencidos y fuimos hasta la Av. Castellana. Primero miramos por fuera, no se veía absolutamente nada de los interiores. Las ventanas al ras del suelo impedían la menor visibilidad y la entrada con una puerta tan rara que más parecía la de un museo o una galería de arte que la de un restaurante de comida peruana.
Abrimos la misteriosa puerta (menos mal que se deja abrir, ya me imaginaba que nos iban a pedir un "santo y seña") y encontramos un recibidor oscuro con una mesita donde está expuesto uno de los libros de Gastón, abierto en plan "Sagrada Biblia", unas bandejas con tarjetas y unas cajitas pequeñas de cerillas con la promoción del local.
Al lado derecho y casi oculta tras una cortina( como quien quiere pegar un susto) está la anfitriona que nos pregunta si tenemos reserva. Le decimos que no, que estamos de paso por Madrid y que queremos probar uno de los famosos "Cebiches de Gastón". No traemos aspecto de mochileros zarrapastrosos (a ver si algún acomplejado no salta a decir que estoy siendo despectiva con los mochileros) y a Mr."I" le ayuda el parecer más extranjero que español . Así que no nos dicen el asumido "no", sino que nos permiten pasar al interior.
Descendemos unos escalones más y estamos en el alargado salón de luces tenues y tonalidades oscuras donde lo que más resalta son las vestimentas de mesas y sillas en colores claros.
Nos sentamos en la primera mesa que vemos y que nos indican. Todo impecable. Todo como lo suponíamos.
Nada nos sorprende y lo tenemos muy bien asumido, que estamos por curiosidad y por "sacarnos el clavo", así que no esperamos darnos el banquete del año.
Una de las cosas que es digno de resaltar es que claramente está especificado a qué tipo de público se dirigen y más aún tienen el buen tino de poner en claro (de manera inteligente) en su página web, donde se detallan los precios de cada uno de los platos, asunto que no todas las páginas de locales hacen. Es obvio que no intentan tomar por sorpresa a nadie sino que pretenden que cada quien tenga bien asumido a lo que va y a donde. De no ser así resaltarían más las fotografías de los platos antes que los precios como hacen otros locales para atraer al público.
Pero no, en este caso el parche está bien puesto desde el principio con el precio, aunque no te imaginas por lo que vas a pagar hasta que no lo tienes frente a ti.
Me aclaro, es de imaginarse que como buen restaurante fino te van a poner platos con presentación impecable digna de una concurso de arte y bajo la excusa de la "clase" y el "buen gusto" se van a medir lo más que puedan en proporciones. Así que con eso ni vuelta que darle.
Las escasas luces personalmente me hacen esforzar la vista y no me siento a gusto porque siento que voy a comer en alguna parte del "Museo de Oro", digo esto por no decir que me siento bajo tierra. Igual me adapto a la situación para saber lo que hay.
Nos traen la carta y nos decidimos por algo rápido y económico (decisión inteligente sabiendo de antemano que lo que pidas no te va a quitar el hambre y que de todas formas se tendrá que complementar en otro lugar, total tenemos casi en la acera de en frente al "Hard Rock Café" donde te puedes comer una super hamburguesa con papas fritas por 14 euros ), Mr."I" elige un "Ceviche Clásico" con la novedad de que lo hacen de Corvina. Por una vez dejará de comer Perca y Mero en este plato (que es lo que ofrecen los restaurantes peruanos de Barcelona). Yo me inclino por la "Degustación de Tiraditos".
Mientras esperamos previamente pedimos "Inca Kola" pero no tienen, por lo que elegimos "Chicha Morada". Nos traen dos vasos largos con unos cortes de lima verde de adorno.
Traen para picar una pequeña bandejita con chifle picante y unos palitos de queso en ajonjolíes (sésamo) negros, bueno, al menos tienen el detalle...vamos llenando un poco el estómago. Minutos más tarde nos sorprenden poniéndonos a cada uno una cuchara con el mango doblado para adentro (cuchara de degustación) servida con una especie de Ají de Gallina con una papita frita de hojuela incrustada. Como diría alguien por ahí:"vaya mariconada!".

Luego de esta ronda nos traen sin haber pedido una cesta de pan variado: panecillos de maíz morado, camote, yuca y unos grisinos. Con una salsa verde que si no me equivoco es cilantro y huacatay. Todo esto delicioso. No me canso de comerlo hasta llenarme. Evidentemente lo cobran dentro de "Cubiertos", seguro lo ponen para que el cliente llegue al resto de platos ya lleno.
Los meseros que se notan peruanos tienen tan bien asumido su papel que seguro hasta creen que efectivamente han nacido en una familia de alcurnia. No se les nota impostados sino naturales, tienen buena presencia y presentan adecuadamente cada uno de los platos explicando los ingredientes.
Ya con el precedente de aquel restaurante de Barcelona que intenta ser un remedo de "Astrid & Gastón" vemos llegar el plato de "Ceviche" sin mayores expectativas. Ya vemos de donde se han copiado los platos aquellos (y muchas otras cosas). El "Ceviche" se deja ver en el fondo cual náufrago en el inmenso mar. Nos llama la atención que usen cebolla morada, para que tomen nota los colegas: ni blanca ni de Figueres. Léanlo bien señores : Gastón Acurio usa cebolla MO-RA-DA. Mr."I" experto degustando el plato de sabor nacional opina que le siente un toque la sensación de crudo. Yo doy fe mismo notario y pruebo que efectivamente al morderlo no siento el ácido. Vaya desastres ocurren cuando no está Gastón en el lugar de los hechos(pienso en mi interior), probablemente él tampoco se lo comería con el mismo gusto con que lo he visto "empujándose" Cebichitos en su programa en los más variados guariques de Lima.
Mi "Degustación de Tiraditos" consiste en una bandejita alargada con dos vasitos pequeños y dos platitos tamaño cenicero. Es también Corvina picada finamente al estilo y tamaño de los trozos de fruta que se encuentran en un yogurt, combinados con diversas salsas. Los dos primeros vasitos son respectivamente "Leche de Tigre" y el otro lo mismo con ají amarillo y jengibre al cual denominan "Criollo". Los dos "ceniceros" traen atún marinado con soja, miel y leche de tigre al maracuyá (denominado "Fusión") y el otro es atún con una salsa de ají amarillo.
El sabor delicioso de todo, lástima las pequeñas porciones por un coste de 19 euros que equivalen a dos días de menú completo (pan, entrada, segundo, postre y una copa de vino, agua o bebida) en un restaurante común de Barcelona.
Mientras degustamos todo, yo sigo terminándome la bandeja de panecillos y consigo sentirme llena unas cuantas horas gracias a esto.
Entre los comensales vemos peruanos y españoles sin reconocer ninguna celebridad, ni gente de sangre azul y menos aún vestida de diseñador.
Ningún objeto nos hace ver que estamos en un local de comida peruana y desde las mesas podemos ver la cocina estratégicamente expuesta a la mirada de los comensales. Las cortinas se corren en la cocina a la hora señalada y nosotros damos por finiquitada nuestra aventura.

Definitivamente podemos comprobar el peso que tiene la marca Gastón Acurio entre nuestros compatriotas y también dentro del restringido círculo de cocina internacional de categoría en España.
Ya quisieran muchos restaurantes peruanos de Barcelona dejar de ser BAR-restaurante para convertirse en un RESTAURANTE de tanta categoría que efectivamente los clientes tengan que hacer reservas con semanas de antelación.
Absolutamente contradictorio que veamos en la pantalla a un Gastón Acurio sencillo pateándose Lima con su equipo de producción los locales de sus conocidos y también desconocidos restaurantes, analizando probablemente los precios de cada ingrediente en los mercados y supermercados y aquí cobrando al cliente el precio del alquiler del local en la Av. Castellana. Imaginamos es así en cualquier restaurante de categoría de Madrid o Barcelona.
Lo elogiable de Gastón es la simpatía, las ganas y humildad para aprender de los colegas, el amor que demuestra por la cocina peruana y el deseo de darle un sitial dentro del universo gastronómico aunque el precio de ese "status" sea elevar su cocina a la élite y alejarla cada vez más del poder adquisitivo del pueblo. Menos mal su inteligencia y habilidad lo ha movido a compensar este gran "debilidad" con la "fortaleza" de crear escuela entre los jóvenes sin recursos.
Las dos caras de la moneda en un mismo personaje que ha logrado ser ejemplo para muchos empresarios.
Esperamos que en Barcelona podamos disfrutar también de su gastronomía y de su ejemplo de empresa, marca y calidad.













sábado 29 de noviembre de 2008

Poseidón:Ceviche sin John Espejo

Sábado por la tarde con un poco de flojera, pero decidimos salir. Mr."I" llama para asegurarse si atenderán, le dicen que si que a las 4 de la tarde estará actuando John Espejo. Su nombre nos suena de verlo publicitado en varias revistas latinas por sus continuas presentaciones en diversos locales de Barcelona.
Pensamos que es buena oportunidad de aprovechar para escuchar música criolla y pasarlo bien.
Llegamos presurosos para encontrar una buena mesa porque asumimos estará a tope de gente que sale el sábado a comer...pero vaya sorpresa; llegamos a una calle muy tranquila y el local se ve impecable.
El diseño se ve de un lugar nuevo, la entrada con su pequeña barra de bar con la vitrina con algunas "tapas" y algunas pequeñas mesas como para sentarse cuando se está de paso.
Una chica vestida con un buzo (chándal) está sentada terminando de comer cuando entramos y vemos el local en silencio absoluto contrariamente a como lo imaginábamos tras la llamada telefónica.
Se para y nos conduce a la otra parte del local, un salón alargado y amplio con muchas mesas. No hay ni una pista de que el local sirve comida peruana ni en el interior y menos aun en el letrero.
La joven nos dice lo que tienen de comer, prácticamente nada, ni carta, de memoria casi, incluso va a la cocina a preguntar de la manera más informal que se puedan imaginar. Escojo la "Papa a la Huancaína" de entrada y Mr."I" unos "Anticuchos" y de segundo un " Ají de Gallina" y el su "Ceviche". No tienen "Inca Kola" tampoco y de Jhon Espejo ni su sombra. Ya unos minutos más tarde nos enteramos que la mujer que nos dió la información por teléfono no sabía ni donde estaba parada porque el show sería por la noche.

La chica del chándal va y viene una decena de veces, nos pregunta cosas, va para la entrada y entra y sale de la cocina donde alcanzo a ver a la cocinera con mucha curiosidad porque ya nos había dicho que era su tía y que ella llevaba poco tiempo aquí (y se nota).
Para variar llega primero mi "Huancaína", como llevo hambre no me espero y la voy comiendo. Estaba rica, recomendable.
Luego llega el "Ceviche" que también pruebo y encuentro que para mi gusto "esta bien",Mr."I" lo encuentra bueno sin llegar a ser extraordinario, dentro de lo normal.
Mientras vamos terminando la primera ronda vemos que llega más personal y empiezan a ordenar las mesas, llevan compras a la cocina, se ve movimiento para la actuación de la noche y es seguro que el domingo no abran por la trasnochada.
Llega el "Ají de Gallina", con un sabor bastante casero y una buena presentación. Generalmente cuando no tengo muchas opciones donde elegir o prefiero no arriesgarme en un lugar nuevo opto por un plato como este donde es muy raro que no lo sepan hacer.
Luego del "Ceviche" le traen a mi pareja sus esperados "Anticuchos". Se los deja en la mesa uno de los hombres que está trayendo las compras. Con una mano se la deja porque va de camino al otro salón y con la otra sostiene unas bolsas. Como ya les cuento, están que no paran. Pensamos con envidia que se debe armar buena la fiesta por la noche porque el salón es espacioso como para bailar y todo.
Curiosos " Anticuchos" pues son unos trozos grandes de carne sin el tradicional palito de madera. Una presentación poco común pero no por ello menos buena en sabor.
Finalmente vienen los "Cortados" de rigor, pedido que ocasiona que la dueña y cocinera del restaurante tenga que salir hasta la barra para prepararlo porque la chica tampoco lo puede hacer. Se le ve una mujer simpática y amable. Si no la hubiésemos visto tan ajetreada nos hubiera encantado charlar con ella, pero se ve que ella es imprescindible.
En fin, nosotros nos vamos con las ganas de un buen show criollo que bien hace falta calentar el cuerpo en estas frías tardes de invierno.












"Los 4 Suyos" :Barriga llena y corazón contento

Dado que nuestra insatisfacción comiendo en "El Chalán" fue más que evidente, nos dirigimos a "Los 4 Suyos" (que es el que nos quedaba de camino a casa), repitiendo casi un año después.Nuestra primera vez fue la Noche Vieja, por lo que recibimos las 12 del nuevo año allí.
Que diferente lo veo ahora, porque he pasado muchas veces en las últimas semanas para ir y venir de la Estación de Sants. Y esta vez lo vemos a la luz del atardecer.
Vuelvo a sentir el ambiente acogedor, la decoración con motivos peruanos, las paredes de piedra...
A la hora que llegamos encontramos una mesa con una familia y un grupo de muchachos peruanos en la barra bebiendo y haciendo "chacota".
Nos sentamos bastante relajados y descansamos de ver tanta huachafería del lugar que venimos para ser atendidos con la amabilidad de la mesera, una chica sencilla que da buena sensación.
Pedimos "Inca Kola" y menos mal tienen. La verdad yo no sé que tienen los empresarios peruanos en la cabeza cuando montan los negocios sin procurarse de abastecerse de los elementos más básicos de la comida peruana. Especialmente cuando llega el fin de semana.
Trae canchita sin que lo pidamos. Genial.
Yo pido unos "Anticuchos" y Mr."I" un "Ceviche"(el tercero de la tarde). En realidad quiero sentir que sacio mi hambre con un buen sabor de boca.
No tardan mucho, pero cometo el error de no especificar que los quiero "muy hechos" porque no me gusta partir la carne y que se vea rojo o en algunos casos hasta suelta la sangre y a mí eso me da mucho asco. Este no es el caso, pero igual tengo que grabarme en la cabeza ese detalle.La presentación buena y original porque le poten mote, vaya tiempo que no lo comía.
Aquí les gusta la carne "poco hecha", según he estado conversando con algunas amas de casa españolas. Haciendo deducciones será que por esa razón la gente aquí tiene mal carácter, porque se comen la carne medio cruda como las fieras!
Elemental, mi querido Watson...
Llega el "Cebiche", lo come bien, aunque no le termina de convencer. En realidad se ha comido tantos ya y hace sus pruebas de lunes a viernes por lo menos dos veces que cualquier Cebiche en su boca pasa un control de calidad exagerado.
Para mí lo básico al probarlo es que al momento de morder la carne no sienta una gelatina sin sabor, sino que muerda algo ácido.
Pero igual, nos sentimos genial recordando con Alicia, (la mesera) algunas cosas de Lima, para variar no es norteña, sino de Ventanilla y lleva el restaurante con su hermana Flor que se encarga de la cocina.
Entre que terminamos y pedimos el postre vemos que los chicos de la barra se sientan en una mesa y siguen animados dando vida al tranquilo ambiente que también compartimos con otras parejas que van llegando.
De repente miramos al exterior y ya se ve todo oscuro, como se nos ha ido el día increíblemente.
De postre probamos: yo una "Leche Asada" y Mr."I" un "Budín". Ya Alicia nos había recomendado el "Budín" y me arrepentí de no pedirlo yo porque estaba: BU-E-NA-ZO!!
Y es que algo que no me gusta es ir a un lugar y pedir lo mismo que mi pareja, siempre es mejor probar, además que a mí la "Leche asada" me gusta mucho.
Terminamos y nos vamos con la buena sensación de haber estado en este local tan significativo y con la conciencia un poco sucia de haber comido en dos restaurantes en menos de una hora de diferencia. Pero que se hace si vas a un restaurante con muchas expectativas y resulta que te ponen comidas que más parecen un adorno de decoración que algo para comer.
En fin, vale la pena pasar una noche a cenar en "Los 4 Suyos".














viernes 14 de noviembre de 2008

El Chalán: Entre la elegancia y lo snob

Y esta vez decidimos darnos una vuelta por el restaurante "El Chalán", que según tenemos entendido también tienen otros locales en Santiago de Chile y en París por lo que pensamos que finalmente habíamos encontrado EL local ideal, es decir la perfecta combinación de :buena sazón, buena proporción y presentación de sus platos, variedad y stock de lo que se ofrece en la carta, un local acogedor, un servicio fuera de serie; entre otras fantasías que suelen pasar por nuestras cabezas cuando tratamos de armar el restaurante peruano ideal en Barcelona ;después de todos los ya recorridos.

Para empezar describiré el lugar. Al menos sale de lo común, no se trata de un local reciclado de algún antiguo bar de Barcelona, se ve todo relucientemente nuevo. Por fuera un letrero poco llamativo más parecido a una placa con el nombre del restaurante y la especificación en catalán de:"Restaurant Perua".
Al ingresar nos encontramos con un moderno bar, con un par de máquinas "traga monedas". Una amplia vista del interior del bar a la calle porque la entrada es toda de vidrio. A mano izquierda se encuentra el cuadrado salón en cuyo centro una gran columna pareciera dividir el área en dos ambientes.
Aunque la música criolla nos recibe notamos un excesivo clima de frialdad. Empezando por la decoración del local completamente moderna y que fácil puede pasar por cualquier otro tipo de cocina. Ningún elemento a nuestra vista que nos evoque al Perú.
Al sentarnos, por una parte nos da gusto respirar tanta novedad en el ambiente. Pareciera ser que éramos los primeros en estrenar las mesas y sillas, los manteles y servilletas dan la impresión de no haber pasado aún por su primera lavandería. La vajilla reluciente así como los cubiertos que parecen un espejo, solo falta que suene un "tlin" y ver una estrellita mismo comerciales de lava vajillas.
Una vez ubicados se acerca a nosotros la mesera, exageradamente formal en su hablar, y posiblemente desesperante para algún comensal español ya que ellos consideran que nuestro hablar es demasiado lento y bajo.
De encontronazo, la primera decepción es que no tienen "Inca Kola", la justificación es el proveedor. Como ya lo he dicho en otras oportunidades, me parece desconsiderado que al llegar al fin de semana sean incapaces de ofrecer lo necesario para quedar bien sobre todo porque hay tantos sitios donde se pueden surtir ante una emergencia, pero por no perder un par de euros que te los van a cobrar de otra manera no les da la gana de abastecerse propiamente.
Pasamos del tema de que no tengan ni Chicha morada ni Inca Kola y pedimos una bebida y cerveza locales.
Pedimos la carta, pero vaya otra mala impresión:no nos alcanzan nada. La mesera nos dice lo que "solamente le queda" leyendo de una libreta donde tiene anotados algunos platos. Súper extraño que no tengan una carta variada (y mucho menos impresa), en realidad sentimos que no podemos escoger lo que queremos nosotros sino lo que a ellos les da la gana que comamos. Ninguna de las entradas me parece tentadora solo el segundo por lo que pido un "Ají de Gallina" y mi pareja un "Ceviche".
Mientras esperamos y el hambre apremia le digo a Mr. "I" que pida canchita pero se siente tan incómodo ante tanta elegancia y me dice que hasta se siente un poco vulgar con tan solo pedirlo. Claro, el piensa que es un picoteo más propio de un bar. Yo le digo que no, que en cualquier restaurante en Perú elegante te lo pondrán. Finalmente lo pide, la mesera nos dice "sí, claro" pero en vez de eso llega con una bandejita con un pequeño vasito de "chilcanito" con unas canchitas flotando. Nos quedamos asombrados, yo nunca había bebido un "Chilcano". Para quien no sepa lo que es, se trata de un caldo de pescado. Estaba bien y el hecho novedoso de la presentación también. Si se quieren ahorrar traernos unas canchas...en fin más tarde comprobamos que este restaurante es muy ahorrativo con los comensales.
Unos minutos después como para que no nos quedemos con el pensamiento de lo m...que son con sus porciones nos traen una bandejita con camote en hojuelas y chifles. Estaban buenos, eso sí contaditos (5 de uno, 6 del otro sin exagerar) y seguramente hechos por ellos mismos y no de una bolsa abierta de por ahí.
Minutos van y vienen y realmente nos sentimos extraños ante tanto trato exagerado, nos da hasta vergüenza pensar que vamos a ensuciar tan pulcros cubiertos y vajillas.
Miramos las botellas de vino y agua que están en la mesa y que anteriormente la mesera nos preguntó si las vamos a beber para ver si retira las copas o las deja. Ante tanto protocolo me siento que estoy en una comida con la misma Reina Sofía.
Vamos echando un repaso de los comensales, una pareja de peruanos, una familia de peruanos y más tarde llegan una peruana con una amiga española.
Le traen a Mr."I" su Ceviche. Nos quedamos mudos. Un plato inmenso con un exagerado borde ancho y un pequeñísimo fondo. La porción de comida prácticamente cabe en su mano. Adornado con unos chifles y camotes retorcidos que hasta parecen mirarnos con petulancia.
No sabemos si reírnos o reclamar por este timo. De sabor le parece bueno.
Después llegó mi nave espacial, digo mi plato de "Ají de Gallina" y un platito aparte con el arroz. Cojo el tenedor y me doy cuenta lo incómodo que me resulta comer en ese plato,hago maniobras para agregar un poco de arroz.Me da ganas incluso de vaciar el contenido al plato de base ante la incomodidad, parece que estoy escarbando en un hueco. En si una porción súper miserable que no me deja satisfecha. Más eran papas que crema de ají. De sabor muy bueno. Pero mi hambre no se sacia.Que mal.

Mientras va comiendo llega la mesera y le recita a mi marido mismo actuación escolar del "Día del Padre" los ingredientes y preparación del Ceviche. Dentro del exceso de información al menos nos resalta que la ley les exige que luego de recibir el pescado lo congelen para matar cualquier bacteria que pueda contener. El Ceviche es de PERCA, osea ni siquiera de MERO, que son los dos pescados que mas se usan aqui en Barcelona, asi que menos esperar un Lenguado o Corvina. Tan pitucos y otros que no lo son tanto si nos ponen Mero que se sabe es más caro, vaya.
Cuando se aleja la mesera me doy cuenta que el pantalón lo lleva súper alto (quizás para lucir las botas) y que el cinturón pareciera estrangularle.
En ese sentido pienso que si pretenden ser un restaurante que se distinga por la elegancia deberían tener un personal joven, es decir unas chicas o chicos de buena presencia que vayan a tono con el moderno local y no estás meseras con pinta de "picaroneras" o "anticucheras" de La Victoria.
Y para agregar a las anécdotas de la tarde descubrimos que estamos siendo grabados por una pequeña cámara que está en una esquina del techo. Imaginamos que por seguridad o para controlar al personal.Ya que lo están haciendo podrían revisar los videos para checar las expresiones de los comensales ante tan reducidas porciones.
Hablando de ello, ya lo dije que me quedo con hambre pero paso de pedir otra cosa o repetir. Mr."I" si repite aunque sabe que ha llegado a pagar esos 12 euros por un plato servido tres veces mejor que este.
Cuando le traen la nave nodriza, digo el segundo "Ceviche" el sabor no le parece el mismo. Ya verán en la foto el plato de vidrio con el borde mas exagerado que el primero y con el fondo más pequeño aun. Cosa que no perdemos el tiempo en aprovechar de observarle a la mesera. En realidad todo lo hemos ido estudiando para poderlo compartir porque imaginamos que los comentarios de los clientes se los deben pasar por donde ya sabemos pero lo que más van a lamentar es que posibles clientes desistan de ir cuando lean criticas como las de este blog donde probamos con fotos y descripciones al detalle que no exageramos.
Mientras siento que no estoy saciada y por momentos creo que estamos en esos programas de "Cámara Oculta" le digo a Mr."I" que desde mi punto de vista este local podría ser como para degustar gastronomía peruana en una comida o cena de negocios. Pero me hace ver que para ello tampoco quedaríamos bien con un invitado porque no tienen una carta para escoger. Tiene razón. Aquí no podría traer a nadie para "quedar bien". Para una situación así prefiero llevar a mi invitado al "Señorío" o "El Patio Latino" y para un ambiente menos informal en mi lista estarían "Kenko", "La Limeñita" o "Ninoska".
Luego de nuestro intercambio de impresiones vemos que van llegando otra pareja de peruanos y otra de españoles.
Con desánimo y curiosidad pedimos los postres. Mr."I" elige una copa de "Mousse de chocolate" y yo uno de "Piña colada".
Nos traen unas copas largas rellenas con contenidos que sabemos no nos van a llenar.
El" Mousse de Chocolate" a Mr."I" le parece una soberana estafa, ya que había visto que "al niño gordito de la otra mesa se la trajeron más llena". Y pondría las manos al fuego de que ese "mousse" en realidad es de un spray de nata (crema) de chocolate de los que se compran en el supermercado.
Lo mío es un líquido amarillo con sabor a "Piña Colada" y unos trozos de piña.
4 euros para no sentirnos completos.
Vaya, que hambre llevo, antes de salir ya estamos estudiando el ir a otro lado.

Para concluir creo que todo comensal coincidirá con nosotros que "con la elegancia no se come". Un buen servicio incluye no solo buenos modales por parte del personal y unos utensilios impecables sino sobre todo una comida que nos deje satisfechos tanto en su presentación como en su proporción.
Da la impresión de que quisieran imitar a fuerza el estilo del "Astrid y Gastón" de Madrid ,solo que este tiene su justificación en la marca ganada a pulso durante muchos años y por diversos medios.
Deberían pisar un poco de tierra porque la situación económica que está viviendo España no está para desperdiciar el dinero en restaurantes por lo que los comensales españoles que no conozcan de nuestra gastronomía no van a pasar por allí a dejar su dinero para salir insatisfechos y los peruanos somos de "buen diente" y si están aquí generalmente es por trabajo y no para darse lujos de comer en un sitio donde las cantidades son pobres.
En fin, hemos cumplido, para nosotros "debút y despedida", que tomen por tontos a otros que no se dan el tiempo de informarse por internet.
A las pruebas nos remitimos y que los lectores saquen sus conclusiones ,que opciones hay variadas en Barcelona.
Nosotros finalmente luego de salir de este restaurante nos dirijimos a "Los 4 Suyos" para rellenar esa carencia y sentirnos en casa que es lo que finalmente busca un peruano lejos de su patria y el extranjero que alguna vez estuvo en el Perú y disfrutó de la gastronomia y calidez de nuestro pueblo.